Un mal día, puede acabar enseñandote mucho.

Ante las dificultades que me presenta la vida, sólo me queda observar lo bello de mi profesión.

Madrugar de buena mañana, y sin tiempo de tomarme un café, despertar a 12 chicos y chicas. Animar, provocar, estimular,retar…hecharme colonia de niño, desayunar Cola-Cao, enseñar a afeitar, hacer camas, colocar peluches,educar, intentar educar, educarme…

Y esperar a la comida, para volver a comer verduras (que tanto las odio), cortar la fruta, higiene,descanso…

Soy Educador Social, Psicopedagogo y eterno estudiante, ahora Psicología. Educador de profesión y vocación, también de convicción. Amante de la montaña y del deporte.

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