De vocación, bajones y futbolín

Iba a ser una noche tranquila.  Tres amigos, y encima con la educación social en común.  La conversación en aquel Pub, aunque en el fondo no lo queriamos pero sabiamos que iba a ser inevitable, acabaría hablando de nuestra vocación, en este caso no la profesional, sino aquella que nos ocupa el fin de semana.

Allí estabamos, alrededor de la mesa,  unas copas nos refrecaban el cuerpo.  Un ambiente incomodo, el pub estaba lleno y teniamos que levantar la voz para dialogar sobre nuestras preucupaciones.

Los tres, en teoría (también en  la práctica), motores y animadores del resto de monitores del Centro, algo desmotivados. Los problemas, el “asubolismo” del equipo, las dificultades económicas del centro, la identidad, el sentido de equipo… todo ello nos preucupa y como personas humanas que somos nos afecta emocionalmente.

La conversación transcurria, necesitabamos encontrar soluciones a la situación, y todo radicaba en nosotros mismos y en el equipo. Tal vez haya sido un error hacer actividades sin que el equipo tenga claro por que lo hacemos, y dejar de lado las necesidades del equipo y centrarnos en hacer activaddes y mas actividades. Motivación, después haremos, pero primero motivación. Es tiempo de juntarnos, de mantener momentos en el que podamos fortalecer el conjunto del equipo para que se encuentren en un ambiente cálido y de satisfacción, con esta premisas tenemos la sensación de que toda funcionará mejor. Es hora de trabajar este aspecto.

La noche corria, la conversación  seguia y el pub empezaba a vaciarse.  “Goku” se levanta, dice estar agotado y que que debe de madrugar.  Al momento suena mi movil, ” Ilusiona, ilusionalos, ilusionate, ilusionemolos, ILUSIONATE, porfavor ilusionadme. 1 abrazo AMIGOS” era él, se habia marchado sin pagar pero con ese mensaje no nos importaba pagarle la copa.

Ahí quedabamos dos amigos solos.  Había sido capaz de compartir menos tiempo con su chica para compartir un momento con nosotros, y no quería que terminara ahí la noche. Así que decidimos levantarnos a escuchar un poco de Rock, y de ser los reyes del futbolín del “Hobby”. Y allá fuimos.

La Gente pasaba por el futbolín, no nos desvancaban.  De fondo sonaba Queen pero yo no me podia quitar de la cabeza la situación, cuando un equipo esta desmotivado las cosas no funcionan, y gol tras gol lo mismo, hay que solucionar la situación.

Alli estuvimos hasta que consiguieron humillarnos, y una retirada a tiempo es mejor que culaquier otra victoria. Nos marchamos a casa cabizbajos por perder el reino del futbolín, pero contentos  por compartir una noche entre amigos y de compartir opiniones sobre lo que nos rodea.

Soy Educador Social, Psicopedagogo y eterno estudiante, ahora Psicología. Educador de profesión y vocación, también de convicción. Amante de la montaña y del deporte.

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