Sujetando el cielo

Ayer, mientras esperaba a entrar a la piscina con dos de los chavales, merendabamos sentados en un parque. A nuestro lado,  un par de pajaros parecían hablar. Invité a los dos chavales hacer silencio y escuchar la conversación de esos dos pajaritos. Os voy a contar que sucedió.

Uno de los dos pajaros estaba sentado boca arriba, con las patitas estiradas. El otro pájaro, al verlo le preguntó. – ¿qué haces tumbado boca ariba y con las patas estiradas?, a lo que el otro pájaro le dijo. -Estoy sujetando el cielo.

Los dos chavales, con el bizcocho en la mano y la trableta de chocolate en la otra, me miraban sorprendidos, les hice una señal para que mantuvieran el silencio y pudiéramos seguir escuchando la conversación de los dos pajaros.

Si no sujeto el cielo, caerá sobre nosotros- decía-. Al momento, una pequeña hoja insignificativa cayó de un árbol cercano. El pájaro, al ver la sombra de un objeto que se acercaba hacia él, se giró y alzó el vuelo rápidamente. Naturalmente, el cielo sigue en su lugar

Soy Educador Social, Psicopedagogo y eterno estudiante, ahora Psicología. Educador de profesión y vocación, también de convicción. Amante de la montaña y del deporte.

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