Omar, el marroquí

Aún me acuerdo de él.  De su cara poseída por la rabia, por el odio, por la angustia del día a día. Era nervioso, violenta y temible por sus compañeros.

Yo en aquel tiempo acababa de empezar con esto. Desde Servicios Sociales nos derivaban algunos casos en verano. Un campamento urbano, durante tres semanas, es un recurso que  no podían dejar por alto, y alli los teniamos. Al Omar y a sus dos hermanos.

Por aquel tiempo, hace unos 4 ó 5 años, yo decía que quería ser Educador Social, y lo normal que alguno de estos chavales,  callera en mi grupo.

Yo, que sólo tenia vocación y ni idea de nada quería arreglar su vida. Una familia desestructurada, tal vez algo de drogas por el medio y pasotismo se juntaban en su casa. Y él, cada día con nosotros durante unas 12 horas, amenazando a sus compañeros,  intentos de fugas, gritos e insultos.

Nunca pude con él. Lo recuerdo como mi peor campamento jamas vivido. Todo el día pendiente de él y yo cometiendo error tras error. Servicios sociales decía que tenia algún tipo de autismo, tal vez una deficiencia mental y mil cosas mas. Yo sólo tenia claro una cosa, que estaba poseído por el diablo y lo habían enviado para ponerme a prueba.

Era un tipo duro. No conseguí nada con él. Aprendí, que la primera vez sólo cometes errores. Él fue el primer chaval, la que consideraba mi primera intervención que me iba a poner a prueba.

Soy Educador Social, Psicopedagogo y eterno estudiante, ahora Psicología. Educador de profesión y vocación, también de convicción. Amante de la montaña y del deporte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *