Vomitar.

Y es que te fastidia y te duele cometer errores en tu trabajo. Duele mucho saber que te has equivocado, que has metido la pata, que sin pensarlo y sin quererlo, por tu boca han salido palabras, sin ninguna mala intención, que han acabado haciendo daño. Te hundes, no querías decir eso, no querías enfocarlo de esa manera, no era tu intención, pero acabas equivocandote, tal vez, por la rápida respuesta, has cometido un gran error y lo sabes. No queda otra opción, que intentar rehacer el daño hecho.

Lunes por la tarde. Todo parece normal, es un lunes, hasta el momento en que por tu boca, sin pensarlo más de un segundo salen las palabras: » Algo que tú nunca…» . Justo en ese momento, antes de terminar la frase te das cuenta que ya no hay vuelta atrás. Empiezas a sentir calor, a querer darte cabezazos contra la pared. Sudas. Deseas rebobinar, poder ir atrás y cambiar tus palabras y aquello que significan. Pero no puedes, ya lo has hecho.Vive con ello.

Llego a casa. Quiero vomitar. Quiero deshacer lo hecho. Quiero que mis palabras no hayan hecho el daño que yo pienso que han podido hacer, que solo haya sido una anécdota. Pero no, sabes que las palabras no han sido las correctass. Quiero desaparecer. Volver a vomitar. Salgo a correr, necesito pensar. No hay dolor en mis piernas, hoy no cansan los kilómetros. Ducha fría. Dolor de estómago. Acepta que te has equivocado.

Martes. Escribo. Pienso en los meses que tardaré en devolverle la confianza en sí mismo, en que él si que podrá llegar a hacer eso que yo le dije que «nunca» lo haría. La has cagado. Vete a trabajar mas duro que nunca

Soy Educador Social, Psicopedagogo y eterno estudiante, ahora Psicología. Educador de profesión y vocación, también de convicción. Amante de la montaña y del deporte.

4 comentarios en “Vomitar.

  • UFF!! COMO LO ENTIENDO.
    A que educador/a no le ha pasado nunca eso?? Supongo que al que no le importa mucho su trabajo.
    El/la menor, tardará muchisimo en recuperar su confianza, pero la verdad es que tardara menos cuando tu le reconozcas que te equivocaste, que estabas fuera de ti y que no debiste decir cosas que no son ciertas solo porque estabas enfadado.
    Un saludo y mucho animo.

  • Ánimo Isaac!! se que es inevitable decir … maldición, como pudo pasar esto,pero somos humanos y a veces nos pasan estas cosas, pero no te tortures!! habiendo presenciado la situación, y más aun viendo como trabajas día a día con las fierecillas, deberías sentirte muy orgulloso, todo lo que haces por ellos equilibra la balanza!
    Espero poder volver en breve para seguir echarte una mano!
    Un abrazo y nuevamente ánimo!!

  • Hola Isaac, comprendo tu desolación, pero acepta que errores cometemos tod@s, yo incluso y, con más frecuencia, cometo ese tipo de errores con mis propi@s hij@s, cuando trabajo con jóvenes de fuera soy más comedida y más afable y sin embargo con los que son sangre de mi sangre soy más agresiva y menos tolerante. Cuando ya me he relajado y estoy más calmada, si tengo que pedir disculpas lo hago, pero también les hago entender que ell@s con su actitud han provocado mi reacción, luego tendremos que poner tod@s de nuestra parte para que ello no vuelva a suceder.
    Ánimo y a seguir bregando.

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