Pensamientos de @Nolotarin: «El germen de una segunda oportunidad»

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                            El germen de una segunda oportunidad

El otro día hablando con una compañera del centro de acogida sobre lo “incierto” del futuro de dos adolescentes que pronto alcanzarían la mayoría de edad… de nuevo me invadió esa terrible inquietud que surge cuando recuerdas el historial de nuestros casos y empiezas a dudar de la eficacia o validez del trabajo realizado.

Quizás tengamos que aceptar que ese momento sea casi imposible de superar con éxito para quien ha vivido circunstancias tan adversas, para quien acumula demasiadas carencias y además ha crecido dentro de una institución (con todo lo que eso conlleva). Pero entonces, correríamos el riesgo de tirar la toalla, de relajarnos o dejarnos llevar. Podríamos pensar que no hay esperanza, que la realidad está predestinada y no valiese la pena invertir demasiados esfuerzos para intentar cambiarla.

Pero en la conversación, junto a esa “inquietud” apareció también un nuevo convencimiento. Rescatando de nuestro historial de casos a quienes ya pasaron ese abismo de la mayoría de edad, descubrí que casi siempre con el paso de un tiempo se tiene una segunda oportunidad; un nuevo intento por mejorar la situación estropeada, por hacer un cambio. Y en esa experiencia identifico resortes que si tienen que ver con el trabajo educativo que en su momento realizamos y aparentemente no dio fruto en lo inmediato. Resortes difíciles de activar para quien solo ha vivido en la calle, para quien no ha tenido “relaciones educativas”. En ellos descubro algo diferente, experiencias pasadas que en ese nuevo momento rescatan y les ayudan. Pero claro, las segundas oportunidades son difíciles, a veces los daños de haber perdido la primera son casi irreversibles, pero bueno casi siempre aparecen y se pueden aprovechar.

Por lo tanto he descubierto una nueva motivación para seguir constantes e ilusionados en el trabajo en este momento de oscuridad: Lo que ahora intentamos trabajar/educar/enseñar, no solo incide en lo inmediato, sino que además está germinando los resortes para una futura segunda oportunidad. Visto así no podemos bajar los brazos. En nuestras manos seguramente no está poder modificar el aplastante presente, pero sí abrir posibilidades para un cambio futuro.

@Nolotarin

Soy Educador Social, Psicopedagogo y eterno estudiante, ahora Psicología. Educador de profesión y vocación, también de convicción. Amante de la montaña y del deporte.

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