La foto [Vivir con un educador/a social]

Soy una foto en la que da igual el encuadre, la luz, las sombras y los brillos. Todo eso que para los aficionados a la fotografía es de vital importancia para un Educador/a Social que está de campamento y lejos de su casa no tiene ninguna importancia.

Soy una foto sencilla, hecha con la máxima prisa por un móvil sujetado por unas manos casi temblorosas saliendo deprisa por la puerta de casa. El Educador/a Social que aún no ha guardado el móvil pero sí cerrado por fuera la puerta de casa, la mira por última vez en el ascensor y es ahí cuando algo le escuece por dentro y las lagrimas caen. Va a ser la primera vez de una separación larga , y el Educador/a Social sabe que en estos días las fotos van a ser su gran aliada.

La rutina de un campamento y del trabajo que implica la intervención educativa en ese contexto es de una atención plena y absorbente, de un dinamismo gigante y de una puesta de capacidad al 100%. La dinámica del día y el querer aprovechar cada minuto al máximo quita espacio para pensar en la familia y en todo aquello que ocurre fuera de un campamento con adolescentes.

Pero al llegar la noche la tranquilidad se adueña del campamento, es el merecido momento de descansar. El sonido de la cremallera de la tienda de campaña y del saco es la antesala a uno de los momentos mas emotivos del Educador/a Social que ha dejada atrás unos días a su familia. Acomodarse en la almohada, asegurarse que el saco de dormir esta bien cerrado y que se tiene a mano todo lo necesario por si hay que salir de un salto de la tienda, para después dar paso a coger el móvil y ver esas fotos que durante el día han ido llegando de tu hija/o, a las que ni siquiera has podido dedicar unos segundos.

Ver unas fotos para recordarse que si estas fuera de casa es por pura vocación y por la creencia ciega del beneficio de los campamentos en nuestros chicos y chicas. Decir en voz baja lo mucho que se echa de menos estar en ese justo momento en casa, en saber que te has perdido un momento mágico con tu hijo/a pero con la alegría de la experiencia que ha tenido.

Llorar de alegría y tristeza al mismo tiempo. Mirar con detalle , cerrar los ojos y querer estar en el justo momento que se ha realizado la foto, te lo imaginas con muchas ganas, incluso crees estar en ese justo momento. Eso te hace feliz. El cansancio te puede, pero estas feliz. Dejas el móvil y sonríes.

La foto como recurso vital para el educador/a social.

Soy Educador Social, Psicopedagogo y eterno estudiante, ahora Psicología. Educador de profesión y vocación, también de convicción. Amante de la montaña y del deporte.

Un comentario en “La foto [Vivir con un educador/a social]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *